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Selección por necesidad

Calzado para pies sensibles y delicados

Interior sin costuras, piel muy blanda y plantilla acolchada. Para pieles finas, pies que se irritan con facilidad y pie diabético sin patología activa.

Interior liso · materiales que no marcan

Cuando el pie no perdona un roce, el interior del zapato importa más que el exterior. Esto es lo que exigimos a los modelos de esta selección.

Interior sin costuras

Forro liso, sin relieves ni remaches en las zonas de contacto.

Piel muy blanda

Napas y pieles flor que ceden al primer uso y no marcan.

Plantilla acolchada

Extraíble, sin bordes, y con espacio para plantillas a medida.

Cierres sin presión

Velcro y tiras anchas que reparten el ajuste, sin puntos de apriete.

Míralo de cerca

Tan blando que el zapato se olvida

Cuando la piel del pie no perdona un roce, el interior importa más que el exterior. Forros lisos, piel muy blanda y acolchado donde apoya el pie.

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Zapatos para pies sensibles: suaves por dentro y por fuera


Dudas frecuentes

Preguntas sobre calzado para pies sensibles


¿Qué debe tener un zapato para pies sensibles o delicados?

Interior sin costuras en las zonas de roce, piel muy blanda que no marque, puntera alta y redondeada, plantilla acolchada extraíble y cierres regulables que no hagan presión en un punto concreto.

Tengo diabetes, ¿este calzado me sirve?

Nuestros modelos cumplen los requisitos generales que se piden al calzado para pie diabético sin patología activa: interior liso, materiales blandos y amplitud. Si tienes una lesión o pérdida de sensibilidad, consulta antes con tu podólogo.

¿Por qué me salen rozaduras aunque el zapato sea de mi talla?

Casi siempre por costuras interiores en relieve o por una horma estrecha que obliga al pie a rozar. Con horma ancha y forro liso el pie apoya sin fricción, que es lo que evita la rozadura.

Para saber más

Pies sensibles y pie diabético: cómo elegir el calzado

Hay pies que no perdonan un mal zapato: pieles finas que se irritan con cualquier costura, pies con neuropatía o diabetes que necesitan un interior impecable, dedos con dureza o martillo que no toleran presión, pies operados que están volviendo a caminar. Para todos ellos, el calzado no es una cuestión de gusto: es la diferencia entre un día normal y una herida.

El interior importa más que el exterior

En un pie sensible, lo que decide la comodidad es lo que no se ve: el forro debe ser liso, sin costuras en relieve sobre las zonas de roce; la plantilla, acolchada y sin bordes; la puntera, alta y redondeada para que los dedos no toquen el corte. Un zapato precioso por fuera con una costura interior mal puesta es, para estos pies, un zapato inservible.

Pie diabético: lo que sí y lo que no

Al calzado para personas con diabetes sin lesión activa se le pide interior sin costuras agresivas, materiales blandos que no marquen, horma amplia que no comprima y plantilla extraíble. Nuestros modelos cumplen esas condiciones generales. Ahora bien: si tienes pérdida de sensibilidad, una úlcera o cualquier lesión en curso, el calzado debe elegirlo tu podólogo, y probablemente necesites calzado sanitario específico, que no es lo que vendemos.

Pequeños hábitos que protegen mucho